La verdad padece encontronazos a cada momento. Se habla de derechos, se dice que el hombre actual posee el mayor número de derechos de la historia. Sin embargo, cuando quiere ejercerlos entra en sacudida. Se desequilibran los patrimonios, se descompensa la cultura entre las distintas clases sociales; en definitiva, las puertas no se abren del mismo modo para todos. El lema que conceden a la ilustración no es aún hoy una realidad, sino más bien una quimera por realizar.
¿El poder del hombre medio? Un artificio. El poder, si bien se encuentra en manos de representantes de aquel ente inconcreto y teórico denominado sociedad, en la cual cada sujeto se difumina perdiendo su impronta, es usurpado por estos mismos representantes, convertidos en dueños del poder público en modo tan preminente e irrevatible que la justicia primaria ejercería sobre ellos la misma fuerza iracunda de Danton. Y luego, por encima de estos representantes, se encuentran los señores que los mueven como títeres: el poder económico.